ALCATRACES
Entre los azules del Mar y del Cielo,
puntos suspensivos ponen las aves a lo lejos.
Los fuertes Alcatraces... Una flota mágica
que navega en el Viento,
con remos pausados
y quillas de hueso.
Hermandad viajera
improvisada en el cielo.
Sociedad ejemplar
de tácitos acuerdos.
Un Orden espontáneo, una Letra Mayúscula
que un poeta adopta e incluye en un Verso.
Pescadores graves,
incansables Viajeros,
van improvisando Hermandades y Puertos:
la roca ignorada, la discutida estrella,
la boya olvidada de algún marinero.
Entre dos azules, indecisas,
puntos suspensivos ponen las aves a lo lejos.
PALMA
Palma cosmopolita.
Altiva en la playa; esbelta en el pantano,
soberbia en la prisión de una maceta.
Bosque de palmeras extrovertidas.
Soledad de palmera hermitaña.
Palma frugal.
Tu cintura está hecha a dieta de sol, de viento y de agua.
Tienes vocación de monja
e insomne esperas consolar a los náufragos.
Palmera ornamental de la avenida urbana.
Palma real. Es tu penacho
una estrella verde de 12 puntas.
Palma.
Tu mazorca es un puñetazo de flores
rojas, blancas, naranjas,
Palma guerrera. Chonta.
De tu armario extraigo lanzas, cerbatanas,
para defender la pureza del viento
y atacar la corrupción del agua.
Palma hospitalaria.
Prestidigitadora, extraes de tu manga,
bastón, sombrero, estera, una canasta.
De tu despensa tomo el huevo vegetal del dátil.
De tu costurero quiero botones de tagua.
Soy el monje refractario arrodillado ante el paisaje,
que tiene las estrellas por campanas.
(En el rústico copón de un coco
comulgo la hostia de tu carne inmaculada
y ofrendo el licor salobre de tu bodega soleada).
Palma
De tu nuez óptima extraeré el jabón fragante
que lave la gota de sangre que llevo en la solapa
ARAÑA MUSA
(La araña es mejor Musa que la Luna:
Porque tiene vida)
Costurera...
tejedora de extrañas redes;
telas geométricas de las arañas plateadas,
redes cónicas de las arañas negras.
Araña nómada:
Viajera,
ajustada al viento
con cinturón de seda.
Arañas amarillas,
arañas rojas,
arañas verdes, arañas negras.
Araña sedentaria:
A la viga trepa
para columpiarse,
acróbata en su malla.
El macho danza y tamborilea;
y, entre sus velos, ella se entrega.
Aunque tengas el defecto de cazar mariposas,
el guerrero envidia tu estrategia,
y la madre admira tu cuna de seda.
GUARDIANES
Estoy circundado de guardias
en mi fortaleza.
Esbeltos, ágiles, fuertes:
Tienen talla de atletas
Parecen insensibles,
pero es sólo apariencia.
(Inducen a error
sus insobornables corazones de madera)
Son, cualquier día, capaces
de hacer una reverencia
si un mendigo o un niño
piden limosna en mi puerta.
Cuando despierto en la noche
oigo cómo respiran
sus torsos llenos de viento
que sé que extrañan la selva.
Potentes, austeros, de pie
están siempre alertas.
¡Soy un hombre seguro
con mi escuadrón de palmeras!
EL VOLCÁN
Condenado a la soledad por su estatura,
el proscrito enciende su chimenea de hielo.
Su garganta contrae un grito siniestro,
y en su pulmón de piedra
crepitan semillas de fuego
Su sangre mineral hierve
en las arterias de sus diques.
Inmovilizado por el talón combustible de su orgullo,
brinda en su copa de metal la ceniza del destierro.
(Hermandad subterránea y subversiva,
Cofradía de incendiarios
son los volcanes del mundo).
AGONÍA DEL ÁRBOL MUNICIPAL
No puede el árbol quemado quedar muerto de pie,
víctima de un plaga de hormigas.
Él, que fue atleta de pulmón transparente
y verde ancestro, es momia negra.
¿Esperan que caiga en lotes de ceniza?
¡Cortadlo ya, echadlo entre flores rojas!
No soporto su presencia en la vereda,
como un fantasma ahogándose en la lluvia.
PUNTUALIDAD DE SIGLOS
Se desdobla la ola … y estalla
deslizando en la playa su abanico;
retrocede , y enarcando su espalda
se lanza otra vez de bruces a la orilla
entre un murmullo de espumas.