RAPSODIA
515 Madison Avenue
¿puerta del cielo? Portal
detuvo realidades y eterno libertinaje
al menos la selva de imposible anhelo
tu mármol es bronce y tus lianas cables de ascensor
columpiándose del mito de ascender
al que me uniría
rehusando el reto de las atracciones raciales
siguen cimbrando (hacia el linchamiento, queridos amigos)
mientras en todas partes el amor jadea
como una entrada que una la 53 y la 54
el tráfico del este con el tráfico del oeste mediante 8.000.000
oh túneles del centro y los túneles, también, del holland
donde está la cima en la que todos los objetivos son claros
la luz certera sobre un temor de lujuria
mientras el bordado de la agonía va cubriendo el unicornio
y lo acorrala para productos lácteos y yogurt
cuando lo veo a Gianni sé que está pensando en John Ericson
tocando la 2ª. de Rachmaninoff o en Elizabeth Tailor
tomando píldoras somníferas y Jane piensa en Manderley
e Irkutsk mientras yo toso levemente en el "smog" del deseo
y mis ojos se humedecen dolorosamente imitando el verdadero azul
una vista de Manahatta en la aguja descollante
captación multifacética de la mosca en el laberinto sin cuerdas
Canadá proyecta un lugar más alto que el Empire State Building
me estoy metiendo en un taxi en la Calle 9 y primera Avenida
y el chofer negro me habla de un departamento de 120 dolares
" donde no puedes andar después de las 10 de la noche,
ni siquiera para ir a mear, porque eso les impide dormir a los de abajo"
no, no me gusta ese "bueno, yo no lo tome"
perfecto en la mañana húmeda y calurosa cuando voy hacia mi trabajo
un poco de conversación de sobremesa para la noria de los dioses
Siempre estuviste alli y de estas cosas todo lo sabes
tan indiferente como una enciclopedia con tus tranquilos ojos castaños
no basta sonreír cuando estas baqueteando
se te impone escupir como las cataratas del Niagara sobre todo el mundo o
como las cataratas de Victoria o por lo menos como las hermosas
fuentes urbanas de Madrid
cuando el Niger se une con el golfo de Guinea cerca del Menemsha
he aquí lo que uno aprende por la mañana temprano al pasar Madison Avenue
donde nunca has perdido el tiempo y las tiendas se comen la luz
Siempre he querido estar cerca de ella
aunque el día es largo (y no quiero decir Madison Avenue)
recostado en una hamaca en la Plaza de San Marcos ordenando mis poemas
en la rancia alimentación de esta isla montañosa
ellos van a llegar y nosotros los sagrados debemos irnos
¿Es históricamente el Tibet una parte de la China? Así como yo
históricamente
pertenezco a la enorme bienaventuranza de la muerte norteamericana
CRUZANDO EL AGUA
Lago negro, barco negro, dos personas negras recortadas en papel.
¿Adónde van los árboles negros que beben aquí?
Sus sombras deben cubrir Canadá.
Un poco de luz se filtra de las flores acuáticas.
Sus hojas no desean que nos apresuremos:
son redondas, chatas y cargadas de secretos consejos.
Mundos fríos se sacuden del remo.
El espíritu de la negrura está en nostros, está en los peces.
Un tronco levanta ahora una pálida mano, como despedida;
las estrellas se abren entre los lirios.
¿No te enceguecen estas sirenas sin expresión?
He aquí el silencio de almas confundidas.
PORTRAIT DUNE FEMME
Tu pensamiento y tú son nuestro Mar de Sargazos,
Londres ha corrido alrededor de ti esta veintena de años
y relucientes barcos te dejaron esto o aquello como gajes:
ideas, viejas habladurías, retazos de las cosas más variadas,
extraños aparejos de conocimientos y empañadas mercancías de gran precio.
Ilustres espíritus te han buscado... a falta de otra.
Siempre has sido la segunda. ¿Trágica?
No. Lo preferías a lo habitual:
un individuo pesado que te pesara, conyugal,
un espíritu promedio: con una idea menos cada año.
Oh, eres paciente. Te he visto quedarte sentada
horas enteras a la espera de que algo saliera a flote.
Y ahora retribuyes. Sí, retribuyes generosamente.
Eres una persona de cierto interés, uno viene hacia ti
y se marcha con insólitas ganancias:
trofeos pescados; una sugestión curiosa:
un dato que no lleva a nada; así como un par de cuentos
preñados de mandrágoras; o bien con alguna otra cosa
que podría ser útil aunque nunca resulte así.
Que nunca encaja en un ángulo o revela eficacia
ni encuentra su momento en el telar de los días:
el maravilloso trabajo antiguo, tan vistoso, descolorido;
ídolos, ámbar gris y curiosas incrustaciones,
tales son tus riquezas, tu gran tesoro; y empero,
pese a toda esta acumulación marina de cosas que caducan,
de extrañas maderas semimojadas y material nuevo y más brillante,
en el lento flote de luz y profundidad diferentes,
¡No! ¡No hay nada! En todo el conjunto,
nada que sea tuyo por entero.
Pero esto eres tú.
N.Y.
¡Ciudad, amada mía, alba mía! ¡Oh esbelta,
escucha! Escúchame y con mi soplo te infundiré un alma.
¡Pon atención en mí delicadamente con el caramillo!
Ahora ya sé que estoy loco
pues hay aquí un millón de personas tempestuosas de tráfico;
esta no es ninguna doncella.
Y yo no podría tocar caramillo alguno, en caso de tenerlo.
Ciudad mía, amada mía,
eres una doncella sin pechos,
eres esbelta como un junco de plata.
¡Escúchame, pon atención en mí!
Y con mi soplo te infundiré un alma
y vivirás por siempre jamás.
EL SALÓN DE TÉ
La chica del salón de té
ya no es tan hermosa,
Agosto se ha ejercido contra ella.
Ya no sube por la escalera tan vivamente;
sí, también ella llegará a la madurez
y el resplandor de juventud que difundía entre nosotros
cuando nos traía los bollitos
ya no se difundirá entre nosotros.
Ella también llegará a la madurez.