A LOS MARMOLISTAS
Artesanos que lucháis contra el tiempo con el mármol, estáis de
antemano derrotados,
desafiadores del olvido
os coméis cínicas ganancias, conscientes de que la roca se parte,
las inscripciones se derrumban,
las letras romanas de miembros a escuadra
se descascaran en los deshielos, se gastan en la lluvia. También
el poeta
construye su monumento burlonamente -
puesto que el hombre será borrado, la alegre tierra morirá, el
animoso sol
morirá ciego y ennegrecido hasta el corazón.
Pero hay piedras que han perdurado por mil años
y pensamientos afligidos han encontrado
el bálsamo de la paz en viejos poemas.